Las calles y avenidas se proyectan abiertas, posibilitando una circulación fluida tanto peatonal como vehicular, optimizando la conectividad interna y con los barrios adyacentes.
La infraestructura se apoya en un esquema de zonificación de usos mixtos, promoviendo la integración funcional y social del área. Este modelo potencia la revitalización del entorno y contribuye al desarrollo sustentable de la ciudad mediante la provisión de servicios, equipamientos y nuevas centralidades.





